“Me encantó que no tiene esa cosa de ‘yo te voy a enseñar cómo vivir’. Nada que ver. Es honesto, sensible, real. Está escrito desde la experiencia, con una humildad tremenda. Me ayudó a entender que rendirse no es perder, es soltar. Y que mirar para adentro no tiene que ser un drama, puede ser un camino. Me hizo sentir menos sola en todo lo que venía cargando.”